24 horas
Tiempo de reflexión, de ser un poco egoísta y meterme en mi pequeño espacio para disfrutar de las cosas que a veces por falta de tiempo no puedo. Y ocurre que luego da cierta pereza salir al mundo. Cuando por fin lo hago, poniendo con mucho cuidado los pies en el suelo, doy un pequeño traspiés (siempre torpe, a destiempo).
Pienso en las 24 horas, que de tan intensas, se convirtieron en una semana. Tan lejanas que se han convertido en un sueño.
Pienso en las 24 horas, que de tan intensas, se convirtieron en una semana. Tan lejanas que se han convertido en un sueño.

2 Comments:
Que sorpresa ver que has vuelto por aquí, me alegro por tí. La cautela siempre es importante y es cierto también que siempre hay momentos que se difuminan como sueños, ojalá nuestra memoria fuera más selectiva y no los dejara escapar nunca.
Besos
es bueno no dejarse de lado, y pensar un poco en uno mismo.
besos besos
y he vuelto al mundo blogger =)
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